Basuraleza
Los conceptos primigenios con los que nace nuestra obra, sustentan reflexiones que aúnan arte, ecología, sostenibilidad y naturaleza, pero, sobre todo, inquietudes y problemáticas sociales vinculadas a estas consideraciones.
Con la superproducción, el excesivo consumismo o la incontrolada explotación de los recursos naturales agotables, nos encontramos ante un nuevo diseño paisajístico que nos rodea, que nos atrapa y nos engulle. Surgen bosques de deshechos y basuraleza que predominan en cualquier recoveco de este nuestro planeta.
A través del arte -instrumento portavoz de cuanto sucede en cualquier época- mostramos esta problemática existente y actual, donde se valora y empodera el objeto encontrado. Para muchos de nosotros, artistas contemporáneos, se trata del principal argumento de la propia pieza artística. Se enfoca ofreciendo un discurso diferente, seleccionando el material del propio ecosistema, transformándolo y devolviéndolo a la propia naturaleza para su exposición efímera.
Basuraleza
Los conceptos primigenios con los que nace nuestra obra, sustentan reflexiones que aúnan arte, ecología, sostenibilidad y naturaleza, pero, sobre todo, inquietudes y problemáticas sociales vinculadas a estas consideraciones.
Con la superproducción, el excesivo consumismo o la incontrolada explotación de los recursos naturales agotables, nos encontramos ante un nuevo diseño paisajístico que nos rodea, que nos atrapa y nos engulle. Surgen bosques de deshechos y basuraleza que predominan en cualquier recoveco de este nuestro planeta.
A través del arte -instrumento portavoz de cuanto sucede en cualquier época- mostramos esta problemática existente y actual, donde se valora y empodera el objeto encontrado. Para muchos de nosotros, artistas contemporáneos, se trata del principal argumento de la propia pieza artística. Se enfoca ofreciendo un discurso diferente, seleccionando el material del propio ecosistema, transformándolo y devolviéndolo a la propia naturaleza para su exposición efímera.
Mi práctica artística aparece no solo como una disciplina estética, sino como una tecnología de regulación emocional y cognitiva. Para muchas personas neurodivergentes, como es mi caso, crear implica organizar el caos perceptivo, transformar la sobrecarga sensorial en lenguaje y otorgar estructura a una experiencia interna difícilmente compartible mediante códigos convencionales.
En este sentido, mi arte no actúa únicamente como representación, sino como mecanismo de supervivencia. Mi creación artística me permite elaborar narrativas alternativas frente a un entorno que, históricamente, ha patologizado la diferencia. Allí donde el lenguaje verbal fracasa, la materia, la imagen y la huella permiten construir nuevas formas de existencia. El gesto artístico se convierte, entonces, en una forma de resistencia frente a la homogeneización cultural y educativa.
